Patricia Ruvalcaba. 

Guadalajara, México. 

Artist in Residence 2019.

Nacida en Guadalajara, Jalisco, México, Patricia Ruvalcaba es periodista, escritora, editora y guionista. Su trayectoria incluye la fundación del periódico Siglo 21 de Guadalajara, y colaboraciones en periódicos como La Jornada y El País, y revistas como Siempre! Escala y La Unidad. Fue miembro de los equipos de guionistas de Grupo Argos y de Canal Once, y más tarde, entre 2005 y 2008, corresponsal del grupo Milenio en California. A su regreso a México en 2008, fundó para el Fideicomiso Centro Histórico la revista mensual Km. Cero, Noticias del Centro Histórico de la Ciudad de México, de la cual fue coeditora y reportera hasta 2015. Patricia es coautora del libro de entrevistas Siluetas del Centro Histórico. Entre 2016 y 2018 trabajó para la compañía EON Reality México escribiendo guiones literarios para aplicaciones educativas en realidad virtual y realidad aumentada.

Actualmente, Patricia realiza una investigación sobre la memoria, en particular sobre los primeros recuerdos de las personas. “Todos somos literatura viviente. Los recuerdos más antiguos son piezas narrativas cargadas de una poderosa emoción primigenia, y eso es lo que me interesa explorar”, dice

Durante junio de 2019, Patricia trabajó en Art House Holland sobre este proyecto de literatura testimonial que pronto será publicado.

Sobre su experiencia en Art House Holland, afirma: “Sentí una conexión inmediata con la comunidad de artistas residentes y con el crew. Fueron 30 días de magia, colaboración y empatía. La residencia está en las afueras de Leiden, a una distancia perfecta para disfrutar la ciudad, sin dejarse absorver por su encanto. Otra maravilla, totalmente inesperada, fue la actividad de la naturaleza en los alrededores de la residencia. Transitábamos de los resabios de la primavera al inicio del verano. El tiempo estaba revuelto, era impredecible, y si ponía atenciíón, se podía percibir el afanoso el crecimiento de los pastos y de los árboles. A todas horas se escuchaban cantos, graznidos o gorjeos, o el ulular del viento seguido del golpeteo de la lluvia y el chirrido de los grillos. La elocuencia de la naturaleza discurría en paralelo con la laboriosidad de los artistas plásticos en los talleres. Ese entorno, y las charlas con los artistas, me enriquecieron tremendamente”.

Born in Guadalajara, Jalisco, Mexico, Patricia Ruvalcaba is a journalist, writer, screenwriter and editor. Her career includes the foundation of the newspaper Siglo 21 in Guadalajara, and collaborations in medias such as the newspapers La Jornada and El País, the magazines Siempre! and Escala.

 

She worked as part of the scriptwriting team at Grupo Argos and Canal Once, and later, between 2005 and 2008, she was the correspondent in California for the Milenio group. On her return to Mexico in 2008, she founded the monthly magazine Km. Cero, News of the Historical Center of Mexico City —for the City Center Historic Trust—, of which she was co-editor and reporter until 2015. She is also co-author of the interview book Siluetas del Centro Histórico. Between 2016 and 2018 she worked for the company EON Reality Mexico writing literary scripts for educational applications in virtual reality and augmented reality.

Currently, Patricia is conducting a literary investigation into memory, in particular about the first memories of people. "We are all living literature. The oldest memories are narrative pieces loaded with a powerful primal emotion, and that's what I'm interested in exploring," she says.

During June 2019, Patricia worked at Art House Holland on this testimonial literature project that is to be published soon.

On her experience at Art House Holland, she says: "I felt an immediate connection with the community of resident artists and with the crew. They were 30 days of magic, collaboration and empathy. The residence is on the outskirts of Leiden, Holland at a perfect distance to enjoy the city, without being absorbed by its charm. Another wonder, totally unexpected, was the activity of nature around the residence. We were traveling from the remnants of spring to the beginning of summer. The weather was unsettled, unpredictable, and if one paid attention, the growth of pastures and trees could be perceived. At all times there were songs, squawks or chirps, or the howling of the wind followed by the pounding of the rain and the creaking of the crickets. The eloquence of nature ran in parallel with the intense activities of the visual artists in the workshops. That environment, and the talks with the artists, enriched me tremendously."